sábado, 24 de enero de 2026

"ANIVERSARIO DE JOSEFINA MANRESA" POR JUAN SANTAELLA // https://miradordeatarfe.es/

 «Aniversario de Josefina Manresa» por Juan Santaella

Esposa de Miguel Hernández, fue decisiva en su vida y en su obra

Hace 110 años (2-I-1816), nació en Quesada, Josefina Manresa, esposa de Miguel Hernández. Su padre, guardia civil, fue trasladado a Orihuela, en 1927, y allí conoció al poeta, con 17 años. A partir de entonces, Miguel la acompaña desde el taller de costura al cuartel, y le escribe poemas. Tras tres años de noviazgo, se casan el 9-III-1937.

Josefina fue la inspiración del poeta, especialmente en ‘El rayo que no cesa’ (1936), muy elogiada por todos, especialmente por Juan Ramón Jiménez. Miguel, muy enamorado de su novia, al comienzo de la Guerra le dice: «Yo necesito tu persona… No quiero vivir solo». Y en febrero de 1937: «En esta primavera tenemos que casarnos…, y verás cómo seremos felices». El 9 de marzo se casaron por lo civil. Luego, el 4-III-1942, 24 días antes de su muerte, por el rito católico, –su esposa era creyente–. Ella intentó confesarse, pero solo pudo decirle al cura: «mi marido se me está muriendo en la cárcel y yo estoy sufriendo mucho», a lo que Vendrell, el confesor, respondió: «Hija, la Iglesia no tiene la culpa, la culpa la tienen los hombres». Ella, se levantó y se marchó sin contestarle.

Su vida fue un completo calvario, aunque después fue nombrada hija adoptiva de Quesada, Cox –el pueblo de su padre–, y Elche, donde se asentó definitivamente, en 1950, tras la muerte del poeta. Solo estuvo un año en la escuela, pues, siendo la mayor de seis hermanos, y con solo el sueldo de su padre, hasta que murió asesinado en la Guerra, aprendió desde muy niña el trabajo de modista y de ello vivió su familia. Padeció el asesinato de su padre, el fallecimiento de su madre y de sus dos hijos, y la muerte por abandono, de su marido, en la cárcel de Alicante, en 1942.

Gracias a Josefina, se ha podido recuperar gran parte de la vida y la obra de Miguel, sus recuerdos, sus escritos y sus vivencias. Por la estrecha colaboración entre Josefina y Aleixandre, se publicaron varias obras en Losada, Espasa Calpe…; y, en 1952, la editorial Aguilar publicó ‘Obra escogida’, con bastante material inédito, suministrado por Josefina y ordenado por Aleixandre, Leopoldo de Luis y José Luis Cano.

Josefina fue siempre una fiel compañera del poeta: con él vivió su tragedia permanente, por convicción y por amor. Su obra ‘Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández’, de 1980, es fundamental para conocer al poeta. El libro es un tratado de antropología social, pues en él describe la vida en Orihuela: costumbres, prácticas religiosas, política, vida social, gastronomía, la casa y familia de Miguel, y la suya…

Por decisión de sus herederos, y, gracias al apoyo del Ayuntamiento de Quesada y la Diputación de Jaén, el Museo Miguel Hernández y Josefina Manresa se ha trasladado a Quesada, para asegurar el legado del poeta, y para conservar y proyectar su obra. El Museo, que alberga, conjuntamente, la obra literaria de Miguel y la pictórica de Zabaleta, es un magnífico centro cultural de obligada visita. El acuerdo del Museo se firmó en 2012, y, desde entonces, autoridades locales y provinciales, y los amigos del Museo M. Hernández-Josefina Manresa, que colaboramos económicamente cada mes, organizan actividades culturales de todo tipo. ¡Abandonemos el odio y la guerra, y apoyemos y vivamos la cultura!

FOTO: Josefina Manresa y Miguel Hernández Legado del autor

https://www.ideal.es/opinion/juan-santaella-aniversario-josefina-manresa-20260122232028-nt.html

miércoles, 14 de enero de 2026

MARUJA MAYO: TODAS SUS CARAS Y CON TODAS SUS LETRAS www.larazon.es/cultura/literatura/libros/maruja-mallo

 Maruja Mallo: todas sus caras y con todas sus letras

La editorial Renacimiento rescata toda la correspondencia existente de la pintora gallega. Dalí, Ortega y Gasset o Gregorio Prieto forman parte de un epistolario irregular y variopinto

  • Maruja Mallo, la mujer que retrató al pueblo
  • Maruja Mallo: La artista que leía a Plató
    «Maruja Mallo cubierta de algas» en una imagen tomada en


    A Maruja Mallo se le atribuye el mérito de fundar el club de Las Sinsombrero en las faldas de la Generación del 27. Cuenta la leyenda que lo primero que recibió fueron pedradas, pero la verdad es que este accidente no frenó el génesis de contar con una voz propia dentro del controvertido grupo que formó aquella Edad de Plata de la cultura española. Como tantas, su vida cambió con la Guerra Civil cuando partió hacia América gracias a Gabriela Mistral vía Lisboa. Desde entonces, Ana María Gómez González (Vivero, 1902) comenzó un exitoso exilio hasta los años sesenta, cuando vuelve a un Madrid que la deslumbra.
    Esa treintena de años forma el corazón de la correspondencia de la pintora que acaba de publicar Renacimiento y editada por Guillermo de Osma. “Cartas de Maruja Mallo” recopila 121 textos enviados a 36 destinatarios tan variopintos como Salvador Dalí, Alfonso Guerra, Jorge Oteiza o María Zambrano. Sin embargo, la mayoría de ellas no desvela la controvertida personalidad de la pintora ni aportan nada nuevo sobre su relación con otros miembros de la Generación del 27. Lo que sí descubre es el perfil inédito de una mujer decidida a hacerse un hueco en el panorama artístico de su época y una sagaz vendedora de su pintura. Ya fuera desde los años de los treinta en la capital española como en Nueva York, donde escribe misivas para intentar exponer en los mejores museos de la ciudad o directamente al Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA). Tan lejos llega su entusiasmo que en más de una ocasión exagera la acogida que le brinda la élite neoyorkina: “...Estuve invitada por la más importante fundación de Estados Unidos, donde realicé una exposición en Nueva York con un total éxito, como posiblemente hayas visto en los telegramas de United Press”, narra en una de las cartas publicadas.


    “Maruja hace dos viajes a NY, uno en el 47 donde ya lleva alguna obra que presenta en una suite del Hotel Plaza. En ese viaje seguramente consigue que la Galería Carroll Carstairs le haga una exposición al año siguiente en el mes de octubre donde expone algunos cuadros históricos como el ‘Canto de las Espigas’ (en la actualidad expuesto en el Reina Sofía) y sus últimas producciones, ‘Los retratos bidimensionales’, que demuestran su particular interés por el tema de las razas y que fueron considerados por la crítica como una gran novedad. En esos viajes le escribe al legendario director del MOMA, Alfred H. Barr en repetidas ocasiones insistiéndole para que no deje de visitar la exposición y ver su obra. Maruja tenía una muy alta consideración de su ser como artista y siempre apuntó a lo más alto. Contactó también con Nelson Rockefeller, presidente del MoMA y gran coleccionista y a Salomon Guggenheim”, señala Osma.



    Una gran vendedora comercial de su trabajo que luchaba por defender su talento y que incluso aplaude el avance de las tropas franquistas si eso le permitía salir de España hacía el exilio. Es diciembre de 1936 y desde Vigo remata la carta que envía a José Ferradás con la siguiente declaración: “Ya podrá figurarse la alegría que tendremos los españoles ante los triunfos del Glorioso ejército nacional salvador de España. Ud estará encantado también”. No sabemos si se trata de un ejercicio de cínica ironía o exclusivamente se trata de pura supervivencia. Ferrarás acabará años después muerto en Gusen tras pasar por Francia. Maruja Mallo tiene la prudencia, con la ciudad gallega ocupada desde julio, de dar los vivas suficientes para que nadie sospeche de su adhesión a la II República cuando el texto sea intervenido. No da ni un paso en falso ni tampoco deja un resquicio en toda su correspondencia para descubrir su personalidad, que queda fuera de cualquier párrafo.

    Cuenta Osma que la recopilación comenzó hace varios años: “La primera carta la compré en un librero de Buenos Aires, una carta muy importante a Luisa Sofovich, mujer de Ramón Gómez de la Serna y muy amiga de Maruja. Ya está definitivamente de vuelta en Madrid y le cuenta su intensa actividad social y cultural en un Madrid lleno de eventos. A partir de esa carta dimos con las de Oteiza y Miriam Sainz de la Maza, que ha colaborado en este libro, dio con las de Rafael Zabaleta. Entonces decidimos recopilar todo lo que pudimos encontrar hasta tener un corpus suficiente para tener un libro”.

  • Desde la primera lectura la pintora deja claro cuál quiere que sea la trayectoria de su carrera y por dónde quiere dirigirla. Por eso escoge muy bien a quién manda las cartas y cuándo debe hacerlo. Una intención que no se altera a lo largo de los años, porque su personalidad se mantiene prácticamente inalterada. “Desde el principio MM tuvo claro que era una gran artista y una parte importante de las cartas tenía la finalidad de dar a conocer su obra y promoverla”, escribe el editor. Su determinación y su visión como artista por encima de las circunstancias no es ni nueva ni está propiciada por la necesidad. A finales de los años veinte, Mallo define los límites de su universo creativo desde que expone en la sede de la "Revista de Occidente" gracias a José Ortega y Gasset. Así, en 1928 le escribe a Sebastiá Gasch: “Me parece muy justo lo que me dice de las ‘Verbenas’, pues aunque de composición son bastante geométricas no me he preocupado en hacer una cosa de abstracción sino una cosa más espontánea y lírica”. Tiene 26 años, aunque en algunos momentos de su vida falsea con su fecha de nacimiento, pero en la misma carta subraya el espacio en el que quiere que la crítica la coloque. “Por ser una chica no se me debe colocar en el grupo de las pintoras pues yo creo como usted VD que la pintura es una arte andrógino”. En ese sentido se expresa en unas notas enviadas a Melchor Fernández Almagro también en el mismo año: “M. M. manipula temas de toros, naipes, balcones, colmados, esta elección de objetos pudiera acaso inducir a sospechar de una proclividad hacia lo pintoresco; sería inocente creer esto”, dice sobre su propia obra.

    Sí llama la atención la ausencia de una correspondencia más abundante con otros miembros de la Generación del 27. Ya que sólo se recogen dos cartas a Salvador Dalí y otras dos a Gregorio Prieto. Para Osma, se trata de una situación normal debido a la cercanía que compartían todos. “Eran sus amigos a los que veía regularmente con lo cual, no tenía mucho sentido escribirles cartas. También es verdad que muchas veces la correspondencia no se ha guardado y no se le ha dado la importancia que realmente tiene”.

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    Mención especial requieren las que se intercambia con el mexicano Alfonso Reyes en las que le cuenta sus peripecias por Buenos Aires a la vez que le da buena cuenta de cómo se buscan la vida otros exiliados y artistas entre los años 1938 y 1945. En ellas, el eco de la guerra y la agitación impregna los párrafos, intercalando los progresos con las preguntas por la situación de los recién llegados desde España a México. Le escribe Maruja: “Alfonso, estoy trabajando mucho. Dígale qué españoles hay y los que llegaron”. Conforme pasan los años, se amplían los temas comunes y las confidencias. “Aquí Ortega no ve a nadie, está sólo, ha vuelto a colaborar en 'La Nación’. De María Zambrano no sé nada desde diciembre que me envió sus libros. No sé si Neruda está en México, por aquí se dijo”.
  • ENLACE: www.larazon.es/cultura/literatura/libros/maruja-mallo-todas-sus-caras-todas-sus-letras_2026011069618f8faf09df5010a048d1.html

miércoles, 7 de enero de 2026

UN PERIODISTA LLAMADO MIGUEL HERNÁNDEZ / las provincias.es.05.01.2026

Jorge Alacid

Valencia

Lunes, 5 de enero 2026


Un libro reúne por primera vez todas las crónicas periodísticas que el poeta escribió durante la Guerra Civil, mientras ejercía a la vez de literato y soldado: 'El hombre acecha al hombre'


Poeta central en la historia de la literatura española, símbolo de la Guerra (in)Civil, figura totémica de nuestra cultura... Miguel Hernández, aquel inspirado (e inspirador) poeta que figuraba en los textos obligatorios de la vieja EGB y tanto conmovió con sus atinados versos a varias generaciones de españoles, es todo eso y también algo más. A su estatus de creador poliédrico, el poeta nacido en Orihuela en 1910 y muerto en la cárcel de Alicante en 1941, tras ser detenido y encarcelado por las tropas del dictador, añade deslumbrantes facetas pendientes todavía de ayudar a desentrañar el enigma en que consistió su vida y también su obra. Hernández fue además periodista, aunque no cualquier clase de periodista: entre trinchera y trinchera, de un frente a otro de la contienda fratricida que cumplió enrolado en el Ejército de la II República, el autor de esa joya llamada 'Nanas de la cebolla' recopiló en sus escritos las crónicas donde resumía su parecer al respecto de los pormenores bélicos, la vida en retaguardia y demás avatares propios de aquel trágico episodio de nuestra historia.

La mayoría de sus escritos se conocía. La novedad con que se alumbra este año editorial recién nacido consiste en que Alianza Editorial ha reunido todos estos textos dispersos en una única publicación. Se titula 'El hombre acecha al hombre', como uno de sus artículos más celebrados, y sale al mercado a finales del próximo mes de febrero, con un meticuloso prólogo a cargo del profesor Joaquín Riera Ginestar. Es una edición, como advierte sus responsables, «anotada e ilustrada», que resalta los evidentes méritos de un escritor capaz de encontrar la llama que detonara sus estrofas como «reportero bélico». Poeta «del amor trágico, además de combatiente en los primeros meses del conflicto y comisario político», como recuerda Alianza, «fue reportero bélico en la primera línea fuego entre 1937-1938». De esa pareja de años procede este destilado de su obra periodística, que la editorial fija en estos elocuentes términos: «Precedente del periodismo de los sesenta e inseparable de su producción poética, constituye un testimonio directo de unos hechos dramáticos muchas veces manipulados y banalizados».

La obra rescata la perspectiva de quien, como Hernández, fue capaz «frente a visiones históricas parciales y a hueras recreaciones novelísticas sobre el conflicto bélico 

 español» de ofrecer en 'El hombre acecha al hombre' «una mirada privilegiada, viva y a la vez dolorosa de un enfrentamiento en que se decidía el futuro de España, pero también, como se demostró de manera terrible entre 1939-1945, el destino de toda Europa en un marco de lucha a muerte entre democracia y totalitarismo». El libro permitirá a quien disfrute de su lectura, opina Alianza, descubrir a ese otro Miguel Hernández prosista, «cuya escritura es tan brillante como su producción lírica y teatral». El literato que deambuló con las tropas republicanas por el Madrid asediado y llegó a acuartelarse cerca de Valencia, ciudad a la que dedicó alguna mención en sus escritos... donde no sale muy bien parada: afeaba a la ciudad cierta indiferencia respecto al desarrollo del conflicto bélico, como queda registrado en las cartas que dirigía a su esposa, Josefina Manresa.

En esas misivas, Hernández explica que encuentra que Valencia está tomada «por lo peor de cada parte» en lucha, lo cual no evita que su presencia entre nosotros fuera capital para su obra. En Valencia se publicarían dos de sus obras más importantes, 'Viento del pueblo' y 'El hombre acecha', en Valencia pasó mucho tiempo durante el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (hay una imagen famosa de Hernández saliendo del Consistorio) y de Valencia partió su viaje a la URSS en 1937.«Encuentro Valencia fea comparándola con Cox y todas las mujeres horribles comparándolas contigo», escribió a su mujer. Pero aquí ganó su primer premio de poesía, titulado precisamente 'Canto a Valencia', de modo que puede concluirse que el Hernández poeta, el soldado y el ahora recuperado como periodista dejó sellado para la posteridad un estrecho vínculo que esos versos reconocen. «Salve, Valencia», concluyó su poema. Así que Salve al Miguel Hernández reportero.

https://www.lasprovincias.es/culturas/libros/periodista-llamado-miguel-hernandez-20260105175514-nt.html


domingo, 4 de enero de 2026

MIGUEL HERNÁNDEZ Y PABLO TORRIENTE /JOAN PÀMIES / información.es/opinión-Tribuna 25.12.2025

 

                       Josefina Manresa y Miguel Hernández en Jaén - Información

Miguel Hernández, el 19 de diciembre de 1936, recibe la triste noticia de que su amigo y mentor, el poeta puertorriqueño/cubano, Pablo de la Torriente Brau, ha muerto en Majadahonda (Madrid) de un disparo franquista, defendiendo en Madrid la II República frente a los golpistas fascistas, es un duro golpe para Miguel y le dedica su elegía, incluida en Viento del Pueblo, editado por Socorro Rojo en septiembre de 1937 en Valencia.

El escritor Pablo de la Torriente llegó a España en 1936 y se puso al lado de los republicanos a defender la Segunda República. Miguel Hernández se incorpora voluntariamente el 23 de septiembre de 1936 y es destinado en Cubas (Madrid), como miliciano republicano, en la segunda compañía, tercera sección de zapadores minadores. El 8 de octubre vuelve a Madrid por baja de enfermedad y posteriormente lo destinan al frente de Pozuelo y Boadilla del Monte en la 1.ª compañía del 1.º Batallón móvil, mandado por Valentín González, «el campesino». Pablo de la Torriente, comisario político, relata que:

“El día 23 de noviembre creo que lo pasé todo en Alcalá. Descubrí un poeta en el Batallón. Miguel Hernández, un muchacho considerado como uno de los mejores poetas españoles, que estaba en el cuerpo de zapadores, lo nombré Jefe del Departamento de Cultura y estuvimos trabajando en los planes para publicar el periódico de la Brigada”.

Miguel Hernández nos cuenta que: “Pablo era entonces comisario político del batallón del campesino, hoy división. Me ofreció hacerme también comisario y le habló en este sentido a Valentín González “el campesino” que le quería entrañablemente. Me nombraron comisario de compañía, con lo que ya estamos juntos otra vez Pablo y yo y juntos pasamos al frente de Majadahonda”.

El oriolano del 26 de noviembre de 1936, le dice por carta a Josefina Manresa:… “Te lo digo con toda mi sinceridad, que tú no quieres creer nunca: No hay peligro para mí, y menos ahora. Soy el comisario- político. He tenido que suspender la escritura de esta carta, Josefina querida, porque me he tenido que ocupar de muchas cosas mandan, y a los dos días vuelvo a reanudarla y resulta que me han nombrado ahora comisario de guerra…”.

En Orihuela se rumoreó, en noviembre, que Miguel había muerto y Josefina le escribió una carta con mucha pena y temor por la presencia de Miguel en el frente de guerra de Majadahonda. En ese lugar fue abatido, su amigo y comisario político, Pablo de la Torriente, Hernández allí ejercía de comisario por encargo del puertorriqueño. Esos días el oriolano en diversas cartas, a Josefina, le pide constantemente, que vaya a Madrid a vivir con él y le asegura que no hay ningún peligro bélico. El poeta ha encontrado habitaciones, en varios barrios, para vivir con ella.

Pablo de la Torriente Brau nació el 12 de diciembre de 1901 en el número seis de la calle General O’Donell de San Juan de Puerto Rico. Casado con la intelectual, actriz, feminista y periodista cubana, Teresa Casuso y Morín (Madruga, 1912 / Miami, 1994). Con ella luchó por la democracia y la libertad de Cuba contra la dictadura de Gerardo Machado y ambos se exiliaron. Teresa con Fidel Castro fue Secretaria de Prensa y embajadora de Cuba ante las Naciones Unidas, y participó en el fusilamiento en Madrid. Teresa fue alumna de Alejo Carpentier y del dianense Juan Chabás Martí, escritor, escritor, crítico e historiador de la literatura español perteneciente a la generación del 27.

Teresa fundó la” Asociación de Auxilio al Niñó Español” desde esta entidad filantrópica pro España republicana, se enviaron a España barcos con alimentos y en Sitges se funda la Casa- Escuela Pueblo de Cuba, para niños huérfanos de la guerra.

A Pablo, excelente escritor y periodista con numerosas publicaciones; el gobierno de la República lo nombró el 11 de noviembre de 1936, comisario de guerra y miembro del Estado Maor de 109.” Batallón de la 7ª División. Cuentan que Hernández recitó, el dos de enero de 1937, delante de su tumba, en Barcelona, en el cementerio de Montjuic su Elegía segunda dedicada a Pablo de la Torriente:

“Me quedaré en España,

Compañero,

Me dijiste con gesto enamorad.

Y al fin sin tu edificio trotante

de guerrero

en la hierba de España te has quedado.

Nadie llora a tu lado:

desde el soldado

al duro comandante,

todos te ven, te cercan

y te atienden

con ojos de granito amenazante,

con cejas incendiadas.

que todo el cielo encienden.

Valentín el volcán,

que si llora algún día

será con unas lágrimas de hierro,

se viste emocionado de alegría

para robustecer

el río de tu entierro.

Como el yunque

que pierde su martillo,

Manuel Moral se calla

colérico y sencillo.

Y hay muchos capitanes

y muchos comisarios

quitándote pedazos de metralla,

poniéndote trofeos funerarios.

Ya no hablarás de vivos

 y de muertos,

ya disfrutas la muerte del héroe, ya la fida

que no te verá en las calles

ni en los puertos

pasar como una ráfaga garrida.

Pablo de la Torriente,

has quedado en España

y en mi alma caído:

nunca se pondrá el sol

sobre tu frente,

heredará tu altura la montaña

y tu valor el toro del bramido.

De una forma vestida de preclara

has perdido las plumas

y los besos,

con el sol español

puesto en la cara

Y el de Cuba en los huesos.

Pasad ante el cubano generoso,

hombres de su Brigada,

con el fusil furioso,

las botas iracundas

y la mano crispada.

Miradlo sonriendo a los terrones

y exigiendo venganza

bajo sus dientes mudos

a nuestros más floridos batallones

y a sus varones como rayos rudos.

Ante Pablo los días

se abstienen ya y no andan.

No temáis que se extinga

su sangre sin objeto,

porque éste es de los muertos

que crecen y se agrandan

aunque el tiempo devaste

su gigante esqueleto”.


 https://www.informacion.es/opinion/2025/12/25/miguel-hernandez-pablo-torriente-125136171.amp.html



viernes, 2 de enero de 2026

110 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE JOSEFINA MANRESA / 02.01.1916 - 2026

110 Aniversario del nacimiento de Josefina Manresa Marhuenda (Quesada, Jaén 2 de enero de 1916-Elche, Alicante 18 de febrero 1987).  Esposa  del poeta Miguel Hernández, principal fuente de inspiración y protectora de su legado literario.


Josefina Manresa

Sala 2. "El Rayo que no cesa"
Museo Miguel Hernández - Josefina Manresa.

La relación con Josefina Manresa marca el discurso de esta sala, la del poeta enamorado. Josefina se presenta como su compañera y su musa de inspiración poética.

lunes, 22 de diciembre de 2025

CONFERENCIA VICTOR D'HONDT, UN SEÑOR DE PROVINCIAS: 40 AÑOS DEL SISTEMA ELECTORAL ESPAÑOL / Museo Zabaleta-Miguel Hernández 22.12.2025

CONFERENCIA: 

VICTOR D'HONDT, UN SEÑOR DE PROVINCIAS: 40 AÑOS DEL SISTEMA ELECTORAL ESPAÑOL

A cargo de:

ALBERTO DÍAZ MONTIEL  (Profesor y Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Granada) 

Presenta: David Sánchez (Concejal del Ayuntamiento de Quesada)

Lugar: Museo Zabaleta-Miguel Hernández

Hora: 18:30 h.




 

sábado, 20 de diciembre de 2025