11 estaciones literarias permiten a Quesada convertirse en la Jándula de David Uclés
A los mapas turísticos se suman los paneles con códigos QR en cada parada, que llevan a audios con explicaciones del autor
| David Uclés señalando uno de los puntos referentes en su obra. J. A. G-M |
Quesada
Once paradas por el casco urbano y por el entorno natural, incluyendo la Cueva del Agua, la Atalaya del Infante don Enrique y la aldea de Tíscar, permiten a Quesada convertirse en la Jándula literaria de 'La península de las casas vacías', el afamado libro de David Uclés. La ruta incluye lugares como la iglesia Mayor, la casa consistorial, la casa de Rafael Zabaleta, el museo del pintor, el Jardín, el cerro del Olivo, la cueva de los Durmientes, el cementerio, el río Jandula y otros enclaves relevantes para interpretar la novela. En palabras del escritor nacido en Úbeda, hijo de padres quesadeños, «Jándula es un lugar que ya puede visitarse porque es tan real como la propia Quesada».
Para facilitar este itinerario por la zona, el visitante encontrará tanto mapas turísticos en marquesinas como también impresos en la Oficina de Turismo de Quesada, ubicada en la plaza de la Coronación de la ciudad de la sierra. A ello se suman los paneles con códigos QR visibles en cada parada, que al escanearlos permiten que se pueda escuchar la voz de David Uclés explicando el sitio en el que el visitante se halla y su relación directa con algún pasaje significativo, personaje o acción de 'La península de las casas vacías'.
El propio escritor anuncia la ruta literaria que acaba de nacer en Quesada: «Solo necesitáis aceraros a la Oficina de Turismo y pedir gratuitamente el mapa de Quesada. Habréis de buscar una docena de carteles repartidos por el pueblo y la sierra, cada uno de ellos con un código QR que os permitirá escucharme hablando de ese lugar concreto. Yo no haré visitas guiadas porque me voy dos años al extranjero. Pero podréis descubrir la enorme escultura silla en la que se sentaba la agorera Eva; la tumba de Odisto en el cementerio; el museo Rafael Zabaleta-Miguel Hernández, donde os espera la pintura original de la portada, la obra de Zabaleta y de Miguel Hernández, y el rincón de Jándula, una planta habilitada para la obra, donde pude reconstruir el muro de notas que me ayudó a escribir el libro en Los Alpes, y donde dejé el manuscrito original, los primeros bocetos de mapas y árboles genealógicos, objetos de mis antepasados y las traducciones que van saliendo. También podréis ver la casa que en la novela pintaban de negro, marcada hoy con una hoz negra; el macetero de Tíscar y la atalaya árabe junto a la que se enamoran José y Jacobo la noche de oscuridad».
Uclés, antes de desear un buen viaje por esta tierra mágica y dar la bienvenida a Jándula agradece los desvelos de unos y otros para que esta ruta se haya convertido en una realidad: «Gracias, al Ayuntamiento de Quesada, donde nace el Guadalquivir , por confiar en este proyecto y por construir Jándula en Quesada, y Quesada en Jándula. Gracias, especialmente, a Yolanda Marcos Alcalá, alcaldesa del pueblo, por el trabajo compartido, la familiaridad y la ilusión. También al Museo Zabaleta y a su directora Rosa Valiente por facilitarnos el espacio con tanta alegría. Al PSOE de Quesada, por apoyar el proyecto desde el primer día y a la Diputación Provincial de Jaén por el apoyo económico, en especial a Fran Lozano, por la ayuda moral y espiritual. Por último, a Cati de Aventura Sport y Cipaq, por la emoción compartida».

























