miércoles, 7 de enero de 2026

UN PERIODISTA LLAMADO MIGUEL HERNÁNDEZ / las provincias.es.05.01.2026

Jorge Alacid

Valencia

Lunes, 5 de enero 2026


Un libro reúne por primera vez todas las crónicas periodísticas que el poeta escribió durante la Guerra Civil, mientras ejercía a la vez de literato y soldado: 'El hombre acecha al hombre'


Poeta central en la historia de la literatura española, símbolo de la Guerra (in)Civil, figura totémica de nuestra cultura... Miguel Hernández, aquel inspirado (e inspirador) poeta que figuraba en los textos obligatorios de la vieja EGB y tanto conmovió con sus atinados versos a varias generaciones de españoles, es todo eso y también algo más. A su estatus de creador poliédrico, el poeta nacido en Orihuela en 1910 y muerto en la cárcel de Alicante en 1941, tras ser detenido y encarcelado por las tropas del dictador, añade deslumbrantes facetas pendientes todavía de ayudar a desentrañar el enigma en que consistió su vida y también su obra. Hernández fue además periodista, aunque no cualquier clase de periodista: entre trinchera y trinchera, de un frente a otro de la contienda fratricida que cumplió enrolado en el Ejército de la II República, el autor de esa joya llamada 'Nanas de la cebolla' recopiló en sus escritos las crónicas donde resumía su parecer al respecto de los pormenores bélicos, la vida en retaguardia y demás avatares propios de aquel trágico episodio de nuestra historia.

La mayoría de sus escritos se conocía. La novedad con que se alumbra este año editorial recién nacido consiste en que Alianza Editorial ha reunido todos estos textos dispersos en una única publicación. Se titula 'El hombre acecha al hombre', como uno de sus artículos más celebrados, y sale al mercado a finales del próximo mes de febrero, con un meticuloso prólogo a cargo del profesor Joaquín Riera Ginestar. Es una edición, como advierte sus responsables, «anotada e ilustrada», que resalta los evidentes méritos de un escritor capaz de encontrar la llama que detonara sus estrofas como «reportero bélico». Poeta «del amor trágico, además de combatiente en los primeros meses del conflicto y comisario político», como recuerda Alianza, «fue reportero bélico en la primera línea fuego entre 1937-1938». De esa pareja de años procede este destilado de su obra periodística, que la editorial fija en estos elocuentes términos: «Precedente del periodismo de los sesenta e inseparable de su producción poética, constituye un testimonio directo de unos hechos dramáticos muchas veces manipulados y banalizados».

La obra rescata la perspectiva de quien, como Hernández, fue capaz «frente a visiones históricas parciales y a hueras recreaciones novelísticas sobre el conflicto bélico 

 español» de ofrecer en 'El hombre acecha al hombre' «una mirada privilegiada, viva y a la vez dolorosa de un enfrentamiento en que se decidía el futuro de España, pero también, como se demostró de manera terrible entre 1939-1945, el destino de toda Europa en un marco de lucha a muerte entre democracia y totalitarismo». El libro permitirá a quien disfrute de su lectura, opina Alianza, descubrir a ese otro Miguel Hernández prosista, «cuya escritura es tan brillante como su producción lírica y teatral». El literato que deambuló con las tropas republicanas por el Madrid asediado y llegó a acuartelarse cerca de Valencia, ciudad a la que dedicó alguna mención en sus escritos... donde no sale muy bien parada: afeaba a la ciudad cierta indiferencia respecto al desarrollo del conflicto bélico, como queda registrado en las cartas que dirigía a su esposa, Josefina Manresa.

En esas misivas, Hernández explica que encuentra que Valencia está tomada «por lo peor de cada parte» en lucha, lo cual no evita que su presencia entre nosotros fuera capital para su obra. En Valencia se publicarían dos de sus obras más importantes, 'Viento del pueblo' y 'El hombre acecha', en Valencia pasó mucho tiempo durante el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (hay una imagen famosa de Hernández saliendo del Consistorio) y de Valencia partió su viaje a la URSS en 1937.«Encuentro Valencia fea comparándola con Cox y todas las mujeres horribles comparándolas contigo», escribió a su mujer. Pero aquí ganó su primer premio de poesía, titulado precisamente 'Canto a Valencia', de modo que puede concluirse que el Hernández poeta, el soldado y el ahora recuperado como periodista dejó sellado para la posteridad un estrecho vínculo que esos versos reconocen. «Salve, Valencia», concluyó su poema. Así que Salve al Miguel Hernández reportero.

https://www.lasprovincias.es/culturas/libros/periodista-llamado-miguel-hernandez-20260105175514-nt.html


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