Valencia
Lunes, 5 de enero 2026
Un libro reúne por primera vez todas las crónicas periodísticas que el poeta escribió durante la Guerra Civil, mientras ejercía a la vez de literato y soldado: 'El hombre acecha al hombre'
La mayoría de sus escritos se conocía. La novedad con que se
alumbra este año editorial recién nacido consiste en que Alianza Editorial ha
reunido todos estos textos dispersos en una única publicación. Se titula 'El
hombre acecha al hombre', como uno de sus artículos más celebrados, y sale al
mercado a finales del próximo mes de febrero, con un meticuloso prólogo a cargo
del profesor Joaquín Riera Ginestar. Es una edición, como advierte sus
responsables, «anotada e ilustrada», que resalta los evidentes méritos de un
escritor capaz de encontrar la llama que detonara sus estrofas como «reportero
bélico». Poeta «del amor trágico, además de combatiente en los primeros meses
del conflicto y comisario político», como recuerda Alianza, «fue reportero
bélico en la primera línea fuego entre 1937-1938». De esa pareja de años
procede este destilado de su obra periodística, que la editorial fija en estos
elocuentes términos: «Precedente del periodismo de los sesenta e inseparable de
su producción poética, constituye un testimonio directo de unos hechos
dramáticos muchas veces manipulados y banalizados».
La obra rescata la perspectiva de quien, como Hernández, fue capaz «frente a visiones históricas parciales y a hueras recreaciones novelísticas sobre el conflicto bélico
español» de ofrecer en 'El hombre acecha al hombre' «una mirada privilegiada, viva y a la vez dolorosa de un enfrentamiento en que se decidía el futuro de España, pero también, como se demostró de manera terrible entre 1939-1945, el destino de toda Europa en un marco de lucha a muerte entre democracia y totalitarismo». El libro permitirá a quien disfrute de su lectura, opina Alianza, descubrir a ese otro Miguel Hernández prosista, «cuya escritura es tan brillante como su producción lírica y teatral». El literato que deambuló con las tropas republicanas por el Madrid asediado y llegó a acuartelarse cerca de Valencia, ciudad a la que dedicó alguna mención en sus escritos... donde no sale muy bien parada: afeaba a la ciudad cierta indiferencia respecto al desarrollo del conflicto bélico, como queda registrado en las cartas que dirigía a su esposa, Josefina Manresa.
En esas misivas, Hernández explica que encuentra que
Valencia está tomada «por lo peor de cada parte» en lucha, lo cual no evita que
su presencia entre nosotros fuera capital para su obra. En Valencia se
publicarían dos de sus obras más importantes, 'Viento del pueblo' y 'El hombre
acecha', en Valencia pasó mucho tiempo durante el II Congreso Internacional de
Escritores para la Defensa de la Cultura (hay una imagen famosa de Hernández
saliendo del Consistorio) y de Valencia partió su viaje a la URSS en 1937.«Encuentro
Valencia fea comparándola con Cox y todas las mujeres horribles comparándolas
contigo», escribió a su mujer. Pero aquí ganó su primer premio de poesía,
titulado precisamente 'Canto a Valencia', de modo que puede concluirse que el
Hernández poeta, el soldado y el ahora recuperado como periodista dejó sellado
para la posteridad un estrecho vínculo que esos versos reconocen. «Salve,
Valencia», concluyó su poema. Así que Salve al Miguel Hernández reportero.


